Prueba Toyota Auris Hybrid en acabado Feel!

¿Quién necesita un diésel teniendo un Toyota Auris Hybrid?

Esta semana ha pasado por redacción el nuevo Toyota Auris Hybrid en acabado Feel! lanzado en la última parte de 2015. Se trata de un restyling del modelo de segunda generación presentado en 2013, con el que gana un diseño más distintivo y tecnológico especialmente en el frontal, además de varios cambios mecánicos.

La variante híbrida que pasa por nuestras manos resulta muy pero que muy interesante, más aún en esta época en que las normativas anticontaminación castigan cada vez más a los modelos contaminantes en general y a las motorizaciones alimentadas por gasoil en particular. Si a esto le sumamos que muchas de las grandes ciudades europeas se plantean la prohibición de circular en sus zonas centro a los vehículos diésel, tal vez sea recomendable que recapacites y pienses si de verdad te saldrá rentable comprar tu próximo coche de gasoil.

En la gama Auris de Toyota, casi el 50 % de las unidades vendidas corresponde al Toyota Auris Hybrid. Por algo será, ¿no? Tal vez por su precio más que asequible, su bajo mantenimiento, sus prestaciones y consumos a nivel de diésel (en ocasiones por debajo) o tal vez por su silencio de marcha.

La carrocería del Toyota Auris en su versión de cinco puertas tiene unas medidas exteriores de 4,33 metros de largo, por 1,76 de ancho y 1,475 metros de alto. Su distancia entre ejes mide exactamente 2,6 metros, mientras que la báscula indica un peso de 1.385 kg.

 

La imagen del exterior ha sido renovada especialmente en el frontal. Ahora cuenta con un morro más picudo en su zona central donde tiene lugar el logotipo del fabricante Toyota, que se encuentra custodiado por unos bordes cromados y que se convierten en líneas horizontales que recorren la parrilla de nueva factura para comunicar los faros delanteros. Dicho sea de paso, que los faros afilados que ves en nuestra unidad de pruebas cuentan con alumbrado Full LED de serie en este acabado Feel!. En la parte baja del paragolpes se ubica una boca de aire fina y alargada mientras que en los extremos encontramos las luces de antinieblas.

La vista lateral es prácticamente idéntica a la del Toyota Auris predecesor, donde lo único que destaca son las llantas de nuevo diseño que en nuestro caso son de 17” y combinan el tono negro con el aluminio. Los neumáticos que calzan a este compacto tienen medidas 225/45. En las aletas delanteras podemos leer la inscripción Hybrid.

Al igual que en la imagen lateral, en la parte trasera del Toyota Auris Hybrid, los cambios tras el restyling son mínimos. Los pilotos mantienen sus formas, pero eliminan la tonalidad naranja que se utilizaba en la zona de los intermitentes y añaden iluminación por LED. El paragolpes ahora resulta un poco más robusto, lo que da una imagen más “culona” al conjunto. En el techo encontramos una antena tipo aleta de tiburón que siempre queda bien en cualquier modelo.

 

En el interior nos encontramos con una imagen bien resuelta. El salpicadero es muy vertical, algo que personalmente me gusta mucho, y enfocado hacia el conductor; como si de un deportivo se tratase. En cuanto a los materiales, Toyota ha combinado el uso de plásticos blandos y duros por el habitáculo, encontrándose los de mejor tacto en las zonas más visibles. La consola central está presidida por una pantalla táctil de 7 pulgadas a través de la que manejamos todo el sistema de infoentretenimiento del vehículo como el audio, navegador y múltiples informaciones sobre el estado del coche además de distintas configuraciones del mismo. Más abajo nos encontramos con el climatizador, que en este caso es monozona – un detalle negativo – y que cuenta con unos mandos muy atractivos y diferenciadores con pulsadores físicos cromados muy sencillos, en lugar de las típicas ruletas o botones táctiles. La información del climatizador se muestra en pequeñas pantallas pero bien visibles.

El volante tiene un buen aspecto y tacto integrando los controles del sistema de audio y del ordenador del cuadro de instrumentos. El control de crucero se maneja a través de una pequeña piña fuera del volante que nos cae en la mano derecha y que al principio nos puede resultar algo extraño, ya que no estamos acostumbrados a esta ubicación, pero conforme pasamos unas horas al volante del compacto japonés nos hacemos a ella sin problemas.

El cuadro de instrumentos está compuesto por dos diales principales, otro más pequeñito para el nivel de combustible y una pantalla central de 4,2 pulgadas a color. El dial principal del lado izquierdo sustituye al cuentarrevoluciones por un medidor de eficiencia/carga instantáneo, mientras que el derecho mantiene un velocímetro que para mi gusto es demasiado pequeño.

 

Respecto a la palanca del cambio, al principio resulta extraño por su pequeño tamaño, aunque en pocos minutos estaremos totalmente acostumbrados. Lo que no me ha terminado de convencer es que siempre vuelva a su posición de origen, es decir, si desplazamos la palanca a la posición D, por ejemplo, en cuanto la soltemos volverá a la zona central. Preferiría que se mantuviera en el lugar en que está trabajando la mecánica.

El espacio interior en las plazas delanteras del Toyota Auris es bueno en todas sus cotas y los asientos resultan muy confortables con una buena sujeción lateral. Todos los mandos caen muy a mano y es realmente sencillo encontrar una posición de conducción cómoda. En el túnel central tenemos dos huecos portavasos y un reposabrazos desplazable longitudinalmente con doble compartimento en su interior. Pese a que la toma de 12V y el puerto USB se encuentran en la consola central, el compartimento que más cerca se queda es el posavasos, por lo que se echa en falta un hueco “tipo cenicero” entre la consola vertical y la palanca del cambio.

 

Las plazas traseras son correctas para dos adultos, pero en un viaje con un tercer pasajero lo pasarían realmente mal debido a la anchura. La altura al techo no es mala, pero sí mejorable y tampoco dispone de más aireadores que los de debajo de los asientos delanteros. A su favor tiene el prácticamente inexistente túnel de transmisión, el respaldo de la butaca central que se convierte en reposabrazos con dos huecos portabotellas y una práctica toma de 12V ideal para poder cargar el móvil mientras se utiliza en un viaje, por ejemplo.

En cuanto al maletero, no es precisamente una de las mejores partes del Toyota Auris. En este segmento C hay modelos que superan ligeramente los 400 litros, mientras que este nipón se queda en 360 litros. Eso sí, cuenta con ganchos para sujetar la carga, formas muy aprovechables y un doble fondo que permite enrasar el suelo si abatimos los asientos traseros. Dejando el piso en su altura normal y abatiendo los asientos traseros, nos proporciona una base de carga plana con un volumen total de 1.199 litros.

 

Sensaciones a los mandos

El Toyota Auris Hybrid combina un motor térmico de gasolina de cuatro cilindros 1.8 VVT-i de 99 cv con un propulsor eléctrico. Esto no siempre es así, ya que en ocasiones también  puede funcionar sólo el eléctrico o sólo el de gasolina. En cualquier caso, cuando ambos funcionan a pleno rendimiento, la potencia total obtenida es de 136 cv con un par motor máximo de 142 Nm.

Nos subimos en el asiento del conductor, pisamos el freno, apretamos el botón de arranque del salpicadero y… no ocurre absolutamente nada; bueno sí, en el cuadro de instrumentos se aprecia iluminada la palabra “ready”.

Silencio, eso es todo lo que sentimos. Movemos la diminuta palanca a la posición D, bajamos el freno de mano, soltamos el de pie y el coche comienza a desplazarse sin hacer ni pizca de ruido. En la mayoría de ocasiones, aunque dependiendo de varios factores, el Toyota Auris Hybrid emprenderá la marcha en modo eléctrico. Aceleramos muy suavemente y el compacto comienza a ganar velocidad lentamente mientras que un suave silbido, como el de un tren a muy baja velocidad, llega a nuestros oídos siempre y cuando estemos en un lugar sin ruidos, con la radio apagada y el sistema de ventilación en el mínimo o apagado.

 

Hundimos el pedal derecho hasta llegar a un tercio de su recorrido y el display nos informa de que ya no funcionamos en modo eléctrico habiendo arrancado el motor térmico. La entrada del propulsor de gasolina, cuando no demandamos excesiva potencia, es prácticamente imperceptible por su suave funcionamiento y su bajo nivel de ruido. Por el contrario, si solicitamos una alta demanda de potencia, el ruido aumentará considerablemente y puede resultar incluso molesto en pendientes pronunciadas. Esto se debe al cambio de tipo variador que revoluciona el motor en función de nuestra demanda, por lo que si aceleramos a tope, el 1.8 de gasolina girará a un elevado número de revoluciones.

En cualquier caso, el funcionamiento del sistema híbrido junto al cambio e-cvt resulta suave, progresivo y tranquilo. No le pidas deportividad, porque no la vas a encontrar. Si buscas un deportivo no te plantees este coche. Sus aceleraciones no son espectaculares. Tarda casi 11 segundos en realizar el 0 a 100 km/h y hemos medido un tiempo de 7,5 segundos en pasar de 80 a 120 km/h.

El Auris Hybrid cuenta con cuatro modos de conducción en todas sus versiones: Normal, EV, Eco y Power. El modo EV lo podremos utilizar siempre que no demandemos mucha potencia, la carga de las baterías esté por encima del mínimo y circulemos a una velocidad inferior a 50 km/h. El más recomendable es el modo Eco, que priorizará el funcionamiento de los motores de la forma más eficiente y recarga de la batería siempre a favor de un menor consumo de combustible. También actúa sobre el sistema de climatización suavizando su funcionamiento y sobre la cartografía del acelerador. Por último, el modo Power varía la entrega de potencia reaccionando de forma muy rápida a nuestras demandas con el pedal derecho.

 

La puesta a punto de este compacto híbrido tampoco está diseñada para dar curvas en modo “rallye”, pero no es lo que se busca con este coche. La carrocería se inclina cuando nos acercamos a los límites de adherencia aunque tampoco resulta excesivo. En condiciones normales absorbe a la perfección las irregularidades que podamos encontrarnos sin perder la trayectoria en pleno apoyo y no resulta para nada seca. Por tanto, para este tipo de coche, la puesta a punto del chasis sería difícilmente mejorable. Muy contento en este apartado.

La dirección no es informativa, como en prácticamente todos los coches del mercado, aunque el tacto del volante es muy bueno. También tiene a su favor que resulta directa y no nos hace corregir la trayectoria en curva constantemente.

El Toyota Auris Hybrid es un coche que invita a conducir tranquilos, relajados, sin estrés y a realizar cada giro, cada aceleración y cada frenada de forma suave. Así podremos obtener consumos en nuestro día a día por debajo de cinco litros, especialmente en ciudad, donde es posible ver cifras en el ordenador cercanas a los cuatro litros.

 

No me ha gustado el tacto del pedal de freno, ya que parece que no hay una comunicación directa entre el pedal y las pastillas de freno, dando la sensación de un tacto artificial. Tampoco es muy dosificable y adaptarse cuesta más de la cuenta.

Cuando bajemos importantes pendientes fuera de las urbes es recomendable utilizar la posición B del cambio automático. Así aumenta la retención del motor dándonos una mayor seguridad, evitando que utilicemos constantemente el pedal de freno y además recarga la batería. Esta posición B, la califico como obligatoria cuando descendamos un puerto de montaña, ya que es muy importante no sobrecalentar los frenos y entrar en las curvas con algo de retención del motor para mejorar la estabilidad. Si lo hacemos en la posición normal de marcha hacia delante (D) la retención del motor es muy leve, por lo que nos dará sensación de inseguridad y de “ir colados” continuamente. Prácticamente como si en un coche manual bajáramos en punto muerto.

Donde mejor aprovechamos al Toyota Auris Hybrid es en ciudad. En vías urbanas hemos llegado a registrar datos de consumo de 4 litros, conduciendo de forma relajada y con el modo de conducción Eco seleccionado. Como el motor eléctrico entrega mucho par prácticamente desde el primer momento, lo dota de mucha agilidad a la hora de afrontar cruces e intersecciones saliendo “disparado”. Sus dimensiones de compacto no lo hacen nada torpe en este tipo de vías, aunque bien es cierto que la visibilidad trasera es muy mejorable. Aparcar con él es sencillo gracias la cámara de marcha atrás de buena calidad, aunque tiene un pitido interior tipo “camión de la basura” que a mí por lo menos me resulta molesto; y no, no es un aviso acústico de proximidad, es para avisarte de que tienes la marcha atrás insertada.

En carreteras secundarias y vías rápidas es un coche que se muestra muy estable y con buena pisada. Resulta muy cómodo de conducir por unos asientos muy equilibrados y una suspensión que prioriza el confort, aunque el sonido del motor, como ya hemos comentado más arriba, puede resultar molesto en fases de aceleración. En condiciones normales, a 120 y en llano, el ruido tanto del motor como aerodinámico que llega al interior está muy contenido, lo que reduce esa fatiga que producen los coches mal aislados acústicamente. En estas condiciones nos moveremos en consumos de 5,5 litros aproximadamente.

 

Opinión personal

Es un coche que siempre me ha llamado la atención y que tenía muchas ganas de probar. Antes de probarlo no sabía si me iba a convencer o no, pero ahora puedo afirmar que sí, aunque resulta rentable dependiendo de las condiciones de uso. Su precio no es disparatado para la tecnología que incluye, ofrece un gran confort de marcha especialmente en ciudad y los consumos de combustible son muy ajustados, pudiendo mejorar a un motor diésel equivalente en muchas circunstancias.

Es un coche muy recomendable para aquellas personas que realizan muchos kilómetros diarios por vías urbanas, especialmente por grandes ciudades. En esa situación es donde mayores ventajas ofrece el Toyota Auris Hybrid. Además, no es un coche urbano que prácticamente sólo puedes utilizar en la ciudad, ya que ofrece espacio para cuatro ocupantes de forma muy cómoda e incluso hay un hueco medianamente aceptable para un quinto, por lo que se puede tener como coche único en casa. El maletero, aunque no es su punto más fuerte, cuenta con 360 litros. Si se te queda algo corto en este aspecto, puedes optar por la variante familiar Touring Sports con 530 litros de volumen de carga.

La unidad probada corresponde al Toyota Auris Hybrid en acabado Feel!. Este nivel de equipamiento trae de serie faros full LED con ajuste dinámico, sensores de luz y lluvia, lunas traseras oscurecidas, espejos exteriores plegables eléctricamente y retrovisor interior electrocromático. Nuestro coche de pruebas, además, equipa opcionales como el sistema de navegación, el aviso de alerta de colisión, luces largas de activación automática, aviso de cambio involuntario de carril y el color de la carrocería.

El precio de esta unidad, con los descuentos promocionales en el momento de la prueba, es de 21.650 $, opcionales e impuestos incluidos.

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